Mostrando entradas con la etiqueta Comedia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comedia. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de diciembre de 2014

(2005) Daniel Kehlmann - La medición del mundo


La medición del mundo Gauss von Humboldt


"Hechos, repitió Humboldt, que todavía quedaban, él los describiría todos, una obra colosal llena de hechos, cada hecho del mundo contenido en un único libro, todos los hechos y sólo hechos, todo el cosmos de nuevo, aunque despojado de error, fantasía, sueño y niebla; hechos y cifras, dijo con voz insegura, eso quizás pudieran salvarle a uno. Si, por ejemplo, consideraba que habían viajado durante veintitrés semanas, que habían recorrido catorce mil quinientas verstas y visitado seiscientas cincuenta y ocho postas y, vaciló, empleado doce mil doscientos veinticuatro caballos, la confusión se tornaba comprensible, y uno cobraba ánimos. Pero mientras los primeros suburbios de Berlín pasaban volando y Humboldt se figuraba que Gauss en ese preciso momento observaba los cuerpos celestes por su telescopio, cuyas órbitas resumía en sencillas fórmulas, de repente ya no fue capaz de decir quién de ellos había corrido y quién había permanecido siempre en la patria."

No suelo leer demasiada novela histórica ni tampoco novela biográfica. Son dos géneros marginados en alguna caja fuerte en las catacumbas de mis deseos y apetencias, rodeados de sirenas de alarma bacteriológica y luces estroboscópicas a su alrededor, con tipos disfrazados de nazi gritando "ein verletzter, ¡alarm, alarm!". No sé de dónde me viene este rechazo instintivo al género. Bueno, en realidad sí. Tiendo a pensar que la novela histórica suele cubrir sus carencias a través de la ambientación y el recurso a personajes famosos, como el solomillo que el chef decide preparar con salsa roquefort para cubrir el hecho de que ya lleva unos cuantos días en la nevera o como la película de poca monta en la que el actor o la actriz de moda hace un cameo. Como casi todos los prejuicios en los que me manejo, esta idea me ha hecho perderme muchos y muy buenos libros. De hecho, de los últimos coqueteos con el género destaco la trilogía El Ciclo barroco de Neal Stephenson, una monumental obra de unas 3000 páginas ambientada a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Resumirla ya es una tarea titánica, pero comparte algunos puntos en común con La medición del mundo de Daniel Kehlmann.

lunes, 13 de octubre de 2014

(1951) Robert A. Heinlein - Amos de Títeres




Todos sabemos cómo disfruta Matt Groening introduciendo referencias en todo proyecto en el que mete la mano. Seguramente, si seguís o seguíais la serie Futurama, recordaréis ese episodio en el que Fry era subyugado por una babosa cerebral que se le adhería a la cabeza y que, al final del episodio, acababa muriendo por inanición. Pues bien: aquel era un guiño a este libro.

Escrito hace más de 60 años al mismo tiempo que Asimov daba forma a sus fabulaciones sobre la robótica o Clarke imaginaba las consecuencias del contacto con civilizaciones alienígenas más avanzadas, "Amos de Títeres" representa, por momentos, lo mejor de la ciencia ficción clásica de aquellos años de posguerra. Heinlein, en esta ocasión, nos cuenta la historia de como los Estados Unidos han de hacer frente a una invasión alienígena.


miércoles, 8 de octubre de 2014

(1971) Philip Roth - Nuestra Pandilla



(Reseña originalmente publicada en Goodreads el 20 de agosto de 2014)


Este es el primer libro que leo de Philip Roth, autor, sobra decir, con muy buenas referencias pero del que desconocía por completo su estilo. Por la sinopsis sabía lo que iba a encontrarme, una sátira política de la era Nixon, aunque no en semejante grado de profundidad y, por qué no decirlo, de audacia.

De esta novela podría decirse que hace lógica de premisas absurdas de un modo absurdamente genial. Desde el primer diálogo entre el presidente y ese ciudadano preocupado por los avatares abortistas en una ejecución en Vietnam, hasta el discurso final en el infierno, pasando por los discursos que emite a la nación y los acalorados "debates" con sus colaboradores, todo rebosa ingenio y mala uva a partes iguales.

(1994) Tibor Fischer - Filosofía a mano armada



(Reseña publicada originalmente en Goodreads el 15 de agosto de 2014)


Da gusto cuando sin demasiadas pretensiones le hincas el diente a una lectura solo para darte cuenta al acabarla de la joya que has descubierto sin esperarlo. Da gusto porque, a diferencia del cine, en literatura se suele avanzar con pies de plomo a través de obras de las que atesoramos referencias de que por su temática o estilo casarán con nuestros gustos e inclinaciones. La razón es sencilla: las consecuencias de equivocarse al elegir una película se traducen, en el peor de los casos, en tirar a la basura entre hora y media y dos horas de tu vida, por término medio; en cambio, equivocarse con un libro (excepto en casos que claman al cielo) puede traer la desastrosa implicación de ver arrojada al estercolero más cercano una cantidad de tiempo considerablemente mayor. Este sencillo razonamiento económico ilustra qué tan raro (y por tanto, qué tan valioso) resulta acertar en literatura operando de esta manera, aunque con ello pongamos de manifiesto lo irracional de nuestra conducta al desviarnos del sendero marcado por los clásicos de la literatura universal o de los géneros concretos que más nos gusten a cada uno (aunque esto, sin duda, ya es otro tema).

"Filosofía a mano armada" me ha sorprendido muy positivamente. En primer lugar por ser una lectura con un humor verdaderamente hilarante, absurdo, histriónico, burdo en ocasiones, aunque lleno de retruécanos e ingeniosos juegos verbales al abrigo de la ironía y con un fino gusto por la paradoja mordaz de corte más Chestertoniano. Casi nada. Puede que sea la novela más divertida y graciosa que haya leído nunca. También puede que por momentos el aluvión del arsenal cómico resulte excesivo, que haga de la lectura un ejercicio espeso y artificioso debido a lo abigarrado del torrente de recursos con vistas a sacarnos una risotada, como cuando un monologuista hace una pausa en su texto que al público se le antoja demasiado larga, revelando los instantes precedentes como una demostración de chiste fallido. Sin embargo, y a riesgo de equivocarme debido al factor subjetivo (pues pienso que aquí es ineludible; el cómo encarar la novela y la serie de circunstancias que rodean su lectura. En ese sentido pienso que la novela de humor lo tiene más difícil para solventar esos obstáculos que la novela melancólica o de corte más depresivo. En otras palabras: es más fácil que una novela del segundo tipo cumpla con su trabajo antes que un novela del primer tipo), los momentos en los que el humor flojea son los menos, con diferencia.

(2007) Jordan Belfort - El Lobo de Wall Street



(Reseña publicada originalmente en Goodreads el 30 de mayo de 2014)


Precedida por la fama que ha alcanzado la adaptación de Scorsese, "El lobo de Wall Street" nos narra las aventuras de Jordan Belfort en "Vidas de los ricos desequilibrados", ese falso reality show en el que acabó convirtiéndose su vida a mediados de los años 90. Lujo, drogas, adulterio, drogas, autodestrucción y drogas es lo que se puede encontrar en las páginas de esta autobiografía novelada; disparatada por momentos, salvaje casi siempre.

Curioso es que al famoso lobo de Wall Street solo se le vea en esa calle en el prólogo del libro, estando de prácticas como corredor de bolsa. Porque tras una elipsis de cinco años, descubimos que la empresa que llegó a fundar y que le haría amasar cantidades obscenas de dinero, Stratton Oakmont, no se ubicaba en la calle del muro sino en Long Island. Curiosamente la misma isla en la que se desarrolla "El Gran Gatsby", libro que fue adaptado a la gran pantalla el año pasado. Y para cerrar el círculo, ambas películas han sido interpretadas por Leo Di Caprio. Lo cierto es que las coincidencias no acaban ahí. Tanto el Gatsby de Fitzgerald como este "Lobo" constituyen arquetipos primigenios de lo que se ha venido a llamar el "sueño americano". Ambos son dos tipos autosuficientes, hechos a sí mismos, que en lógica capitalista, constituyen los héroes económicos de nuestros días. El ardiente genio romántico de Gatsby, símbolo de unos valores, verbigracia el amor, que se desmoronan pero a los que hay que asirse a ellos porque son la última esperanza y porque no queda otra, es sustituido en Belfort por el Sísifo que manda a paseo a los dioses saltando al vacío, a la drogadicción que promete esa felicidad imposible que no puede dar el dinero, la entelequia de su propia autodestrucción.

(1914) Miguel de Unamuno - Niebla



(Publicado en Goodreads originalmente el 17 de mayo de 2014)


Esta "nivola", en palabras del personaje de Víctor Goti y del propio Unamuno, es una de las novelas más sorprendentes y frescas de toda la literatura española. Y se publicó hace 100 años ya. "Niebla" es, ante todo, un ejercicio vanguardista de primera magnitud. En ella se dan la mano la libertad artística más radical y la rebeldía ante toda metafísica convencional para poner sobre el tablero una historia de reflejos especulares y patrones fractales imposibles con el fin de diluir la diferencia entre realidad y ficción, y que encuentra en películas o libros actuales como "Stranger than Fiction" o "Redshirts" sus herederos naturales.

Porque escrito con todos los ademanes y aspavientos de la comedia, "Niebla" está estructurada como una tragedia, si acaso una tragedia metafísica. Pero decir de ella que es una tragicomedia es quedarse corto. Unamuno rompe todas las convenciones y les da nueva forma. Anuncia la llegada de una nueva literatura, con un ojo en Proust pero el otro en Cervantes.

(2012) John Scalzi - Redshirts



(Reseña publicada originalmente en Goodreads el 15 de mayo de 2014)


A ratos graciosa, a ratos profunda, "Redshirts" funciona como una original sátira del mundo de la ciencia ficción más light y, en especial, de Star Trek, al mismo tiempo que pretende ser una reflexión metalingüística acerca del propio acto de crear. En tanto que lo primero, funciona notablemente bien; como acto reflexivo, se queda a medias.

Un inicio explosivo sirve de pretexto a Scalzi para ir presentando uno a uno los principales tópicos y recursos narrativos baratos de las producciones de ciencia ficción malas. Todo el comienzo, a decir verdad, es bastante bueno. Es vibrante, rápido, divertido y gracioso. La escritura esquemática con preponderancia del diálogo de Scalzi cumple su cometido y nos mantiene pegados a las páginas. Las bromas veladas a los torticeros recursos de la ciencia ficción cutre hará que por momentos riamos a mandíbula batiente. Un inicio muy bueno, repito.

(1922) Sinclair Lewis - Babbitt



(Reseña publicada originalmente en Goodreads el 2 de mayo de 2014)


Notable documento sociológico y excelente retrato psicológico, Babbitt nos presenta las inquietudes y contradicciones de George F. Babbitt, epítome del blanco, conservador, protestante, bienpensante y emprendedor hecho a sí mismo en una de esas ciudades del medio oeste americano, la ficticia Zenith, que empezaban a erigirse, a principios del siglo XX, como prósperas metrópolis al amparo del capitalismo financiero y tecnológico tras un pasado provinciano.

Licencia de Creative Commons
Conclusión Irrelevante by Jose Gaona is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en http://conclusionirrelevante.blogspot.com.es/p/licencia.html